Actualmente la Comunidad Lésbico, Gay, Transexual e Intersexual vive una situación de persecución  en Honduras.

Pese a los esfuerzos de líderes de este grupo, Honduras aún no cuenta con una ley Antidiscriminación, de  Identidad de Género o Matrimonio Igualitario.

En Honduras los crímenes de odio, se amplían en cifras año tras año, razón por la cual integrantes de la comunidad LGTBI, han tenido que salir del país; uno de los casos más recientes fue el de, la defensora de derechos humanos y líder de la comunidad LGTBI en Honduras Victoria Gómez.

La líder LGTBI tuvo el valor a una temprana edad de testificar sobre, situaciones sistemáticas que violentaron sus derechos y manifestó su identidad de género, en una sociedad machista y patriarcal que no respeto su sentido de pertenencia a la comunidad de la diversidad sexual.

Pesé a lo anterior en 2012 fue candidata a suplencia de diputación por Francisco Morazán en las elecciones internas; situación que la llevo a ser perseguida por sectores de la sociedad junto a su compañero de planilla, él también líder LGTBI Erick Mártinez.

La campaña de odio fue iniciada por un Pastor Evangélico y algunas personas de la prensa nacional, acusándoseles  de querer  proliferar la homosexualidad a través del Congreso Nacional,  además de la destrucción de los valores “morales” y la búsqueda de  la aprobación del matrimonio igualitario,  negándoseles con ello su derecho a la participación política.

Desde el Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos CIPRODEH, a Gómez se le incorporo en procesos de formación en materia de derechos humanos, herramientas que en el transcurso del tiempo contribuyeron a su formación en defensoría y le catapultaron a sostener sus ideales ante la opinión pública nacional e internacional.

Hace dos años fue víctima de una agresión en el centro de Tegucigalpa, situación en la cual fue despojada hasta de sus zapatos, cuando regresaba de hacer una denuncia en relación al tema LGTBI y seguidamente tuvo que exiliarse de Honduras.

“De tu casa al Exilio”

Dentro de la comunidad LGTBI existen un buen número de historias,  de compatriotas que salieron de Honduras, en busca de salvaguardar su vida y la de sus familiares, personas que fueron sometidas a terribles torturas y que hoy emprenden una lucha, en sus nuevos lugares de residencia.

Enil Smith es uno de estos casos, salió del país hace unos años, buscando salvaguardar su vida;

¿Por qué pidió asilo político?

Pedí asilo político por amenazas a muerte directamente a mi persona, esta fue extensiva a familiares y colegas de la Organización No Gubernamental Organización Pro-Unión Ceibeña, OPROUCE.

Nos atacaron el 1 de mayo en las instalaciones de la organización, un tipo de 1.72 de altura, de tez blanca y de apodo "el pelón" ingreso armado al interior del centro de trabajo, nos despojó de nuestras pertenencias, y también nos golpeó.

Una vez que la policía dio captura al individuo este comenzó una persecución e intimidación hacia el equipo técnico  y  más directamente hacia mí, un mes después de estos hechos llegaron varios tipos armados a mi casa, por lo tanto aún sigo sintiendo temor al respecto.

¡Uno nunca sabe que pueda pasar!

¿En este proceso cual ha sido su situación emocional y la de su familia?

Mi situación ha mejorado porque ya pasaron unos años. Pero aún sigo temiendo por mi familia en Honduras.

¿Cómo actúo la autoridad hondureña usted denuncio?

Si denuncie,  la autoridad fue algo ineficiente. Aún recuerdo lo que un policía nos dijo; “es mejor que se vallan de la ciudad, porque él es peligroso2 ¡Gracias a Dios! que no se retiraron las denuncias y se le dio seguimiento por parte de los juzgados, la parte positiva fue la colaboración de equipo técnico CIPRODEH, que dio seguimiento al caso, y en especial el acompañamiento del defensor de derechos humanos y líder LGTBI, Erick Vidal Martínez.

Gracias a la atención del CIPRODEH, se logró que mi voz tuviera mayor eco,  y así obtuvimos la documentación necesaria para mi asilo y además me apoyaron económicamente.

¿Cómo califica la actual condición de la comunidad LGTBI en Honduras?

Honestamente desconozco la situación en Honduras,  pero si he visto qué hay más movimiento activo, lo terrible es que  los asesinatos de odio aún no frenan.

 ¿Qué extraña de su país?

Extraño todo, nunca nada será mejor, ni comparable  a  el lugar que nos vio crecer. Por lo único que estoy contento, es por mi estado emocional, acá me siento más seguro.

Lo que me sucedió no fue nada fácil para mí, ni para mi familia, así que he tomado un poco de distancia mientras me estabilizó emocionalmente.

¿Considera importante una ley antidiscriminación en Honduras?

¡Oh si por supuesto! Es algo que es urgente para frenar tanto estigma y más que todo para que se reduzcan los asesinatos por odio hacia la comunidad.

Para que esto suceda es necesario, que la comunidad tenga mayor aceptación, al comenzar con una ley Antidiscriminación empezaríamos con el pie derecho.

Actualmente Enil Omar Smith Pérez, tiene 24 años de edad, hace dos años está en condición de asilado, es originario de la Ceiba, y durante la entrevista, fue evidente su apego por esta tierra que le vio nacer y su preocupación por la situación de vulnerabilidad y de violencia alrededor de la comunidad LGTBI.