En el  frío y la neblina que adornan la montaña de Guajiquiro en el Departamento de la Paz, encontré algo peculiar,  me llamó tanto la atención  la belleza de las mujeres y niñas Lencas;  de mejías sonrosadas naturalmente,  de tez oscura,  ojos llamativos,  cabellos largos y oscuros y estatura baja. Ante mis ojos aquellas mujeres rompieron el esquema  tradicional de la mujer  perfecta,  la de  gran estatura,  piel blanca,  ojos claros y medidas de las modelos de pasarela.